martes, 27 de octubre de 2009

De gallegos,Moratinos y otros desatinos.

El inefable ministro de exteriores de España,Don Miguel Ángel Moratinos, acaba de regresar de su última visita a Cuba, y lo hace orondo, satisfecho de haber logrado al menos la libertad de tres presos políticos del régimen.Las reacciones no se han hecho esperar y, lógico, pasan por las mas disímiles posiciones; desde la total descalificación e insultos a su "gestión humanitaria", hasta tímidas señales de aprobación.

El predominio absoluto de la primera valoración, basada en la feroz crítica del pobre galleguito, con su cara de tío-abuelo bonachón y generoso,asombra hasta a los mas bregados en la lucha anticastrista por su profundo y total desconocimiento de cómo han sido las relaciones entre Cuba y España desde el 59 acá.

Resulta cuando menos curioso (por no usar el término siniestro) echar un vistazo al tema. En fecha tan temprana como 1960, durante uno de esos ataques de diarrea verbal que aquejaban al Coma-andante (premonición tal vez de la enfermedad que lo "apartaría" del poder muchísimos años después) y, entre tantos temas -humanos y divinos- sobre los que desvaría el Líder,le dió por criticar duramente al Caudillo Franco.El entonces embajador franquista en La Habana irrumpió en los estudios televisivos donde se desarrollaba la comparecencia para, en gesto inaudito, descalificar a Fidel Castro de sus ataques al colega . El incidente fue a mas, tomando en cuenta las circunstancias, y las relaciones entraron en una situación crítica. Pues resulta aleccionadora la instrucción emitida por Franco a su entonces Ministro de Exteriores: "Con Cuba cualquier cosa, Castiella,cualquier cosa menos romper."Y así fue.

Durante la década del 60, cuando Cuba se encontraba aislada de toda Europa occidental, Madrid constituía la base de operaciones de la Revolución para sus disímiles acciones en Europa, desde las operaciones apenas encubiertas de la Inteligencia cubana, con espías acreditados ante el gobierno franquista hasta la difamación contra todo aquel que se atreviera a disentir de la flamante revolución. Hasta alguien como Neruda hace sutil referencia cuando escribía en sus memorias que era "levemente siniestro" ver los mensajes públicos enviados desde Madrid en su contra por los artistas "revolucionarios" cubanos encabezados por el sargento Retamar y Guillén el malo, mensajes que salían, cómo no en sobres postales adornados con la estampilla de Francisco Franco.

Cuentan, si non é vero, é ben trovatto, que al ser preguntado el Generalísimo, bastión de Occidente frente al Comunismo, por su extraña amistad con el dictador reconvertido apresurada e impúdicamente a la ideología stalinista, respondió con una frase no tan ambigua: "dejen de preguntar, que son cosas entre gallegos."

Del idilio entre Fidel y Don Manuel Fraga, ministro y delfín de Franco, firmante de condenas de muerte en la españa de la dictadura contra ciudadanos que sólo pedían lo mismo que los cubanos hoy: un poco de libertad, hay poco que hablar. El señor Fraga sigue siendo, a estas alturas, presidente de honor de la derecha española que tiene grandes posibilidades de ganar las próximas elecciones a La Moncloa. Así que si algún alma cándida se hace ilusiones acerca de ayuda para el cambio democrático que exigimos, que las vaya a buscar a otra parte, no a la Madre Patria.

Es cierto, Moratinos regresó con tres disidentes bajo el brazo y sacó unas cuentas de bodeguero: Antes habían 300, ahora quedan 206. ¡Mirad lo majos que somos! Ocultó, claro, que ese juego de toma y daca es política antigua en Cuba, tan vieja como los dinosaurios que hoy siguen en el poder en la isla. Y nadie mejor que el viejo zorro Felipe Gonzalez, tan aficionado a las mulatas de Tropicana como a la corrupción endémica en España para explicarlo con palabras que me permito citar:

"Todo el que pasa por allí lleva una lista de peticiones de liberaciones..... El problema es que si los sueltan a todos, la próxima visita no le va a poder dar las gracias por nada. Es una situación impúdica, pero hay que conseguir libertades. Pactas cuánta carne humana te va a dar Fidel y a cambio tu le das las gracias y así ha pasado con todos, con la mujer de Miterrand, con Jackson,con todos.Gabo también ha sacado a mucha gente. Me parece un feo negocio, pero....."


¡Viva la realpolitik!

En fin, señores y señoras ¿de qué se asombran? Les recuerdo que cuando enfermó el Coma-andante la propia Esperanza Aguirre, uno de los pesos pesados de la derecha ibérica salió en televisión enviando un avión medicalizado con tecnología punta y los mejores especialistas disponibles para ayudar a nuestro gallego en La Habana en trance tan difícil.Así que no nos rasgemos mas las vestiduras, con tales amigos sólo nos queda comprarnos otro paraguas para seguir aguantando el chaparrón.

Y algo que decía la abuela: Ayúdate tu y Dios te ayudará.

1 comentario:

  1. Cognó esto si es una noticia, la de que definitivamente te decides a publicar...

    Creo que tu análisis, con esos detalles históricos nos ayuda a comprender la política espaniola hacia Cuba y como dices no "rasgarnos las vestiduras", eso es normal, todo entre gallegos, pero le zumba pensar que la Opocición está cada vez más arrinconada.

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